Oímos el podcast de un programa de radio 3. Presentan la revista El Estado Mental, primer número (y no se sabe si único) de la revista: "Ha sido un año malo. Tenemos que hablar." 300 páginas de revista por 12, 15€ si te la mandan por correo.
Se proponen hacer una revisión apacible del espíritu de la época. Es un compendio de miradas del tiempo presente, desde distintas disciplinas. Surge a partir de la crisis. Primero crisis económica para que finalmente sea todos en crisis, todo en crisis. Revista de artistas, no solo de periodistas.
No tiene publicidad.
"Era dificil hacer algo colectivo: todo el mundo estaba muy ocupado, muy deprimido. Quedábamos de dos en dos, de cinco en cinco... " dicen.
El resultado es un ejercicio de lucidez, asumiendo todas las contradicciones que conviven ahora.
Son buenos tiempos porque son malos tiempos: hay esfuerzo por encontrar sentido al sinsentido que vivimos.
Ellos parecen contentos con su revista y su entusiasmo es contagioso.
Habrá que leerla para saber más...
Como decía Barba de sus islas, nosotros encontramos vasos comunicantes: el ir a contracorriente, parar, hablar, reflexionar, investigar, algo más lento que lo que vivíamos hasta ahora. Lento, como la tortuga que llega primera a la meta. Además, si uno se fija, o al menos es así en mi recuerdo, la tortuga llega, gana, y todo lo hace sin esfuerzo aparente, llega sonriente, no acalorada y chorreando sudores. Como si viniera de paseo, y no es autocomplacencia, ni sensación de superioridad, es seguridad en sí misma sí, pero sin aspavientos. Acepta el reto de correr contra una liebre con naturalidad, como diciendo: muy bien, probemos, y tranquilamente comienza a andar...